Algunas personas sienten tristeza, agitación o ganas de llorar después de sexo consentido, incluso cuando fue agradable. Se conoce como disforia poscoital. Las emociones posteriores son complejas y no significan automáticamente que algo saliera mal. El malestar recurrente merece apoyo.
Notas de bienestar
A veces el buen sexo termina en lágrimas
La disforia poscoital puede provocar tristeza, irritabilidad o llanto después de sexo consentido y satisfactorio.
